De la misma manera como una persona puede darnos un relato enternecedor acerca de la forma como salvó su vida gracias a la donación de un órgano recibida de un semejante, muchos familiares nos pueden contar la tragedia de un ser querido que murió con esa esperanza. Así lo refleja nuestra historia de hoy, Día Mundial del Trasplante.
Luis Mendieta se ubicó entre el grupo de los desafortunados, y ahora su esposa cuenta cómo, pese a luchar por dos años contra una insuficiencia renal crónica, “el miedo que la gente tenía” no le permitió recibir un órgano para aferrarse a la existencia.
Lo que la señora, ahora viuda de Mendieta, describe como “miedo”, en realidad es una falta de cultura sobre el tema, que se ve mal acompañada por mitos, creencias religiosas o puro desconocimiento, lo cual al final tiene el mismo resultado: rechazo a la donación.
Esa situación no deja de ser alarmante, especialmente porque la red hospitalaria del país recibe cada año un promedio de 1 mil 200 casos nuevos de personas con problemas renales graves, quienes eventualmente requerirán de un trasplante.
La consecuencia es que, de ese total, solo unos 40 son incorporados al programa de trasplantes, y finalmente la cifra de quienes sí reciben un nuevo riñón se reduce a 29. Y el caso de quienes esperan una donación de hígado o corazón es peor, pues en el país no se practican esos complicados procedimientos quirúrgicos, aunque se prevé que pronto se hagan trasplantes de hígados con el apoyo del Gobierno de Taiwán.
De acuerdo con los expertos en esos temas, el asunto pasa mucho por que se carece de efectivas campañas para hacer conciencia entre la población sobre la importancia de la donación, incluyendo la que se logra al momento de fallecer el donante, situación que está regulada en una ley específica (Ley para la Disposición de Órganos y Tejidos Humanos, Decreto 91-96 del Congreso de la República). Al menos el año pasado, de los 29 trasplantes esfectuados en insuficiencia renal crónica, 23 fueros de una fuente viva y 6 de fuente cadavérica. Dicho de otra forma, esas 6, personas que fallecieron, a su vez le dieron vida a igual número de personas.
Lo ideal es que las historias tristes de esperas infructuosas de un donante se cambien por relatos conmovedores de vidas salvadas, como la de Sara Tejax, cuyo hijo debería recibir un nuevo riñón, pero ella sería la donadora ideal. Ahora su pequeño hijo solo piensa en volver al colegio y graduarse. “Quiero recompensar este esfuerzo a mi madre”, afirma.
De la misma manera como una persona puede darnos un relato enternecedor acerca de la forma como salvó su vida gracias a la donación de un órgano recibida de un semejante, muchos familiares nos pueden contar la tragedia de un ser querido que murió con esa esperanza. Así lo refleja nuestra historia de hoy, Día Mundial del Trasplante.
Luis Mendieta se ubicó entre el grupo de los desafortunados, y ahora su esposa cuenta cómo, pese a luchar por dos años contra una insuficiencia renal crónica, “el miedo que la gente tenía” no le permitió recibir un órgano para aferrarse a la existencia.
Lo que la señora, ahora viuda de Mendieta, describe como “miedo”, en realidad es una falta de cultura sobre el tema, que se ve mal acompañada por mitos, creencias religiosas o puro desconocimiento, lo cual al final tiene el mismo resultado: rechazo a la donación.
Esa situación no deja de ser alarmante, especialmente porque la red hospitalaria del país recibe cada año un promedio de 1 mil 200 casos nuevos de personas con problemas renales graves, quienes eventualmente requerirán de un trasplante.
La consecuencia es que, de ese total, solo unos 40 son incorporados al programa de trasplantes, y finalmente la cifra de quienes sí reciben un nuevo riñón se reduce a 29. Y el caso de quienes esperan una donación de hígado o corazón es peor, pues en el país no se practican esos complicados procedimientos quirúrgicos, aunque se prevé que pronto se hagan trasplantes de hígados con el apoyo del Gobierno de Taiwán.
De acuerdo con los expertos en esos temas, el asunto pasa mucho por que se carece de efectivas campañas para hacer conciencia entre la población sobre la importancia de la donación, incluyendo la que se logra al momento de fallecer el donante, situación que está regulada en una ley específica (Ley para la Disposición de Órganos y Tejidos Humanos, Decreto 91-96 del Congreso de la República). Al menos el año pasado, de los 29 trasplantes esfectuados en insuficiencia renal crónica, 23 fueros de una fuente viva y 6 de fuente cadavérica. Dicho de otra forma, esas 6, personas que fallecieron, a su vez le dieron vida a igual número de personas.
Lo ideal es que las historias tristes de esperas infructuosas de un donante se cambien por relatos conmovedores de vidas salvadas, como la de Sara Tejax, cuyo hijo debería recibir un nuevo riñón, pero ella sería la donadora ideal. Ahora su pequeño hijo solo piensa en volver al colegio y graduarse. “Quiero recompensar este esfuerzo a mi madre”, afirma.
El foco del estudio es rebajar la inflamación de los islotes pancreáticos para que continúen produciendo insulina
Un estudio publicado recientemente en la revista científica «Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism» asegura que un nuevo acercamiento a la diabetes tipo 1, que afecta a millones de personas en todo el mundo, permite que los enfermos sólo tengan que inyectarse insulina cada dos años.
La investigación se ha llevado a cabo durante más de dos años entre el Centro de Salud de la Universidad de Colorado en Estados Unidos y la Universidad de Ben Gurión en el Negev, Israel. La diabetes tipo 1 es una enfermedad en la que el sistema inmunológico del cuerpo destruye las células que producen insulina en el páncreas.
Durante la investigación, que ha logrado pasar la primera fase en Estados Unidos, los investigadores decidieron fijarse en los tejidos dañados en los islotes pancreáticos, encargados de producir la insulina. Según el doctor Eli Lewis, de la Universidad de Ben Gurión, que ha co-dirigido la investigación con sus colegas estadounidenses, el foco de su estudio era rebajar la inflamación de estos islotes pancreáticos para que continuasen produciendo insulina. Para conseguirlo, probaron con el serum proteínico conocido como Alpha1-Antitrypsin (AAT), que administraron a los pacientes vía goteo intravenoso.
«El tratamiento duró desde ocho a doce meses en algunos casos y fue un éxito, por que a muchos pacientes les rebajó las dosis de insulina que tenían que pincharse por lo general, e incluso en algunos casos, no tuvieron que hacerlo hasta dos años después», comentó Lewis.
El tratamiento además no tuvo ningún efecto adverso en ninguno de los pacientes, incluyendo adolescentes. Lewis calcula que todavía pasarán unos dos años hasta que el sérum proteínico ATT se incluya dentro del tratamiento normal de la diabetes tipo 1, ya que aún deben pasar tres ensayos clínicos más en Estados Unidos para ser aprobados por la FDA (Food and Drug Administration), el órgano estadounidense encargado de aprobar todos los medicamentos en el país.
El foco del estudio es rebajar la inflamación de los islotes pancreáticos para que continúen produciendo insulina
Un estudio publicado recientemente en la revista científica «Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism» asegura que un nuevo acercamiento a la diabetes tipo 1, que afecta a millones de personas en todo el mundo, permite que los enfermos sólo tengan que inyectarse insulina cada dos años.
La investigación se ha llevado a cabo durante más de dos años entre el Centro de Salud de la Universidad de Colorado en Estados Unidos y la Universidad de Ben Gurión en el Negev, Israel. La diabetes tipo 1 es una enfermedad en la que el sistema inmunológico del cuerpo destruye las células que producen insulina en el páncreas.
Durante la investigación, que ha logrado pasar la primera fase en Estados Unidos, los investigadores decidieron fijarse en los tejidos dañados en los islotes pancreáticos, encargados de producir la insulina. Según el doctor Eli Lewis, de la Universidad de Ben Gurión, que ha co-dirigido la investigación con sus colegas estadounidenses, el foco de su estudio era rebajar la inflamación de estos islotes pancreáticos para que continuasen produciendo insulina. Para conseguirlo, probaron con el serum proteínico conocido como Alpha1-Antitrypsin (AAT), que administraron a los pacientes vía goteo intravenoso.
«El tratamiento duró desde ocho a doce meses en algunos casos y fue un éxito, por que a muchos pacientes les rebajó las dosis de insulina que tenían que pincharse por lo general, e incluso en algunos casos, no tuvieron que hacerlo hasta dos años después», comentó Lewis.
El tratamiento además no tuvo ningún efecto adverso en ninguno de los pacientes, incluyendo adolescentes. Lewis calcula que todavía pasarán unos dos años hasta que el sérum proteínico ATT se incluya dentro del tratamiento normal de la diabetes tipo 1, ya que aún deben pasar tres ensayos clínicos más en Estados Unidos para ser aprobados por la FDA (Food and Drug Administration), el órgano estadounidense encargado de aprobar todos los medicamentos en el país.
MADRID, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -
La farmacéutica Lilly ha presentado los resultados de un nuevo fármaco todavía en investigación contra la diabetes tipo 2, la dulaglutida, que a pesar de su uso una vez por semana, consigue ser igual de eficaz que su tratamiento diario con la liraglutida, que la misma compañía comercializa con el nombre de 'Victoza'.
Así se desprende de los resultados de su estudio 'Award-6' con 599 pacientes, en el que se ha probado la eficacia de este nuevo agonista del receptor de GLP-1de acción prolongada en dosis semanales de 1,5 miligramos, al compararlo con el uso diario de 'Victoza' en dosis de 1,8 miligramos.
En este sentido, y tras medir la disminución de la hemoglobina A1c (HbA1c) desde el periodo basal a la semana 26, los resultados muestran que este nuevo fármaco no es inferior al uso de un tratamiento diario.
Además, los acontecimientos adversos observados en los pacientes fueron similares en ambos grupos de tratamiento, siendo los más frecuentes síntomas gastrointestinales. Estos hallazgos son coherentes con los estudios previos realizados sobre dulaglutida semanal.
Con estos resultados y los ya conseguidos en otros estudios, el presidente de Lilly Diabetes, Enrique Conterno, reconoce que la dulaglutida "puede convertirse en una importante opción de tratamiento para las personas con diabetes tipo 2".
No en vano, la compañía ya ha presentado la documentación sobre dulaglutida semanal ante la Agencia Estadounidense del Medicamento (FDA), la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y otras instituciones reguladoras.
Enb concreto, Lilly tiene previsto presentar en detalle los resultados de los estudios AWARD-6 (dulaglutida frente a liraglutida), AWARD-2 (dulaglutida frente a insulina glargina), y AWARD-4 (dulaglutida frente a insulina glargina; ambos en combinación con insulina lispro) en reuniones científicas a lo largo de este año.
Imagen: http://www.pmfarma.com.mx/noticias/noticias/7270/image/lilly.jpg
Publicado en http://www.infosalus.com/farmacia/noticia-empresas-nuevo-farmaco-lilly-permite-tratar-diabetes-tipo-vez-semana-igual-farmacos-diarios-20140226142555.html